domingo, 30 de marzo de 2014

AUTOPSIA - MIGUEL SERRANO LARRAZ

La velocidad del pasado

          La sombra de Laura Buey persigue al joven escritor Miguel, protagonista de una novela que algunos han calificado como el retrato colectivo de la primera generación que tuvo acceso a Internet. Aunque limitar  esta obra de Miguel Serrano Larraz con esa única catalogación sería pecar de injusticia. En estas páginas hay bastante más, desde las relaciones, injustas y crueles, del colegio, con sus vejaciones y organización grupal, con el horizonte de las personalidades aún sin perfilar, hasta el extravío de la etapa adulta, cuando empiezan a vislumbrarse los primeros balances en el libro de cuentas de la vida.

          A partir de aquella compañera a la que se estigmatizó en un colegio zaragozano, Miguel desarrolla una primera persona llena de fuerza, para explicarse la velocidad del tiempo, la intermitencia de la amistad, la incomprensión de la familia, o la extrema fragilidad de las relaciones sentimentales. Y lo hace acompañado por el recuerdo de dos amigos, Mensajero y Hans Castorp, un disc-jockey que se hizo famoso en el marciano ‘late-show’ que dominó la televisión en la década de los noventa.

          La huella de la música y el éxito, el desprecio de la vulgaridad, la individualidad del artista maldito, los bares nocturnos, el ambiente provinciano de una Zaragoza que buscaba cómo aferrarse a la modernidad. Ése es el camino que recorrieron los tres amigos, salpimentado también con algunas apariciones de antiguos compañeros de Miguel que deciden reunirse décadas después de haber abandonado su tribu.

          Miguel Serrano Larraz crea una novela que podría ser coral, sin serlo, una novela en la que darle pábulo al arte, a la música, pero también al mercadeo de ciertos ambientes. Una novela en la que se extiende también la reflexión, un tanto determinista, acerca de cuál es la factura que pueden pasarnos nuestros desmanes infantiles, o no tan infantiles. En ella encontraremos todo aquello que termina formando parte de nuestra educación, la sentimental y la que nos mantiene vivos como adultos.

Autopsia. Miguel Serrano Larraz.
Candaya. Barcelona 2013. 398 páginas. 18 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 29/3/2014)

HABITARÁS LA SOMBRA - H.M. FAJARDO


          La vida de Diego Odola cambia radicalmente tras encontrar una vieja fotografía en El Rastro, y junto a su amiga Aurora se adentra en una investigación que les llevará a ambos hasta la literatura de pre-guerra, y a descubrir más de un secreto, familiar y tremendo. Los hermanos Josías y Daniel Martínez Fajardo han creado una novela adictiva supuestamente para jóvenes, pero tratándolos siempre con el mayor de los respetos, eso y su buen hacer literario hacen que esta obra llegue a cualquier lector, saltando las barreras generacionales.

Habitarás la sombra. H. M. Fajardo.
Carena Editors. Valencia 2013. 200 páginas. 11 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 29/3/2014)

sábado, 22 de marzo de 2014

EL JUEGO DE RIPPER - ISABEL ALLENDE

Un error de cálculo

          Aguardar más de trescientas páginas para que una novela termine de arrancar y ponga en marcha todo su atractivo narrativo es mucho pedir, sobre todo en los tiempos que corren, en los que cada vez es más necesario agarrar al lector por la pechera con mucha rapidez. Si esa demora, al menos, se justifica con una escritura brillante, no será necesario acudir a la paciencia porque el disfrute del lenguaje hará el resto, pero si hablamos de una escritura normalita, es bastante complicado resistir el tirón y vencer la tentación de abandonar la lectura apenas rebasado el primer centenar de páginas.

          Parece que esa demora es el peaje que ha pagado Isabel Allende por adentrarse en el terreno, tan exigente como lleno de sus propias normas, del género negro, o de misterio, o del ‘thriller’, como le llamarán allá en su California residencial. Al final de la novela la autora chilena casi se justifica, porque parece incluso pedir disculpas por haber escrito una novela de crímenes, acaso esa advertencia debería haberla colocado al inicio del libro, así el lector no se habría llamado a engaño. Y no es que la novela no tenga sus méritos, que los tiene, pero cualquier aficionado al género le diría que no se puede pasar de puntillas por tres o cuatro asesinatos, máxime cuando hay varios protagonistas relacionados de una u otra forma con la ley, para detenerse por fin en el último crimen, cometido nada menos que en la página 319. Así no se hacen adeptos a la novela negra, la verdad.

          Y nada de esto hubiera sido censurable de haber publicitado la novela incluyéndola en cualquier otro género. El hecho de que haya un policía, un ex militar y una joven liderando un grupo de investigadores cibernéticos aficionados a los juegos de rol no convierten la novela en negra, todo lo más en gris. No obstante, los tipos humanos que Isabel Allende perfila tienen sus valores y su enjundia, la mística terapeuta Indiana Jackson, el veterano Ryan Miller, la joven Amanda Martín, su padre, el inspector jefe Bob Martín, y el resto de personajes corales, conforman un universo complejo; y también es justo señalar que el último cuarto de la novela se vuelve dinámico y adictivo, y que en él los resortes del misterio y la intriga sí están manejados con soltura. Ojalá los lectores anden generosos de paciencia, porque de lo contrario, se perderán el desenlace de una trama interesante, interesante aunque haya sido bastante maltratada por un más que evidente error de cálculo.

El juego de Ripper. Isabel Allende.
Plaza y Janés. 482 páginas. 22’90 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 22/3/2014)

lunes, 17 de marzo de 2014

DOCE LUNAS - JUAN SOTO IVARS

DOCE LUNAS

JUAN SOTO IVARS
AJEDREZ PARA UN DETECTIVE NOVATO

1)    El protagonista de la novela pasa de la servidumbre hacia un escritor consagrado a trabajar para un afamado detective, ¿es que padece algún tipo de síndrome de admiración ciega hacia los genios?

          Pues usted me ha pillado en un rasgo autobiográfico del personaje del que yo no me había dado cuenta. Es así. Admiro a los genios y admiro a mis maestros. Hago lo que hago gracias a que personas que sabían más que yo me pusieron en la senda. Escribir, sin ir más lejos, fue una idea de mi profesora de literatura, Pilar García Madrazo. Desde entonces he intentado admirar mucho a las personas que saben, y más de una vez he salido escaldado. Hay quien percibe la admiración como una amenaza.

2)    ¿Qué figura narrativa le resultó más compleja de crear, el melifluo escritor Vélez de Pucela o el dandy detective Marcos Lapiedra?

          La creación de los personajes tiene una complejidad misteriosa para el escritor. Yo no soy amigo de decir que oigo voces, más que nada por lo que puedan pensar las autoridades psiquiátricas. Pero si le soy sincero es un poco así. En este sentido, Lapiedra era mucho más hablador que Vélez de Pucela. Es un personaje mucho más complejo.

3)    Y resulta difícil sustraerse a la siguiente pregunta: ¿alguno de los dos tiene un referente real conocido?

          Me imagino al gordo Vélez de Pucela como un Balzac en decadencia y a Marcos Lapiedra como una mezcla entre Poirot, Arturo Fernández y Julio Iglesias. Pero el lector tiene derecho a buscar sus propios referentes.

4)    Ahora una doble: ¿por qué juega con la identidad del protagonista, manteniéndolo en el anonimato durante casi toda la novela? ¿No tiene un cierto aire a un “Lázaro del futuro”?

          Posiblemente ésa sea una buena imagen, pero si lo admito me llamarán vanidoso. La razón por la que el narrador protagonista oculta su identidad es que es un hombre de mi tiempo y de mi edad. Nuestra vida laboral es tan cambiante, tan insegura, que tenemos una pata menos de la identidad. No podemos decir “soy alfarero” o “soy mecánico naval” porque lo más posible es que cambiemos mil veces de trabajo. Eso le pasa a él. Y nos oculta su identidad hasta el final porque su identidad importa tan poco como la nuestra.

5)    Usted habla de una sociedad en un futuro cercano que no sale muy bien parada, ¿cree que en la actualidad nos vamos acercando a una distopía que puede terminar haciéndose real?

          Yo retrato una España criminal, y tengo la certeza de que somos un país sumamente honrado. Si nadie ha matado ya a algún banquero o algún político en un arrebato, no creo que vaya a ocurrir. Me parece que el futuro es precario, que la crisis ha terminado y que no habrá ni crimen de sangre ni justicia ni venganza. Quizás la de mi novela es una España paralela donde las cosas van siempre un paso más allá que aquí.


6)    ¿Por qué emplea el humor y la parodia como elementos principales a la hora de ejercer la crítica?

          Cuando me pongo solemne con algún tema social en mi columna de El Confidencial siento que no he hecho bien lo que tengo que hacer. La parodia es una deformación, y la deformación a veces es la forma más precisa de retratar. Estoy pensando en el Hitler de Chaplin. ¿No le resulta mucho más real que el de los documentales? Creo en la parodia como método para conseguir retratos perfectos.

7)    Letras y crímenes, su personaje pasa de ser negro literario a detective privado, ¿disfrutó mucho como narrador provocando semejante cambio?

          Disfruté mucho escribiendo toda la novela, nunca me he divertido tanto. Se supone que la tarea de escribir es dura y laboriosa y en este caso no lo fue. El cambio de vida del personaje me parecía apasionante como narrador, me daba la oportunidad de pensar cuánto de realidad estaría dispuesto a soportar alguien que vive fundamentalmente de la ficción.

8)    Tres novelas, mucha juventud y el Premio Ateneo Joven de Sevilla con una obra que habla de ciertos entresijos literarios, ¿qué opinión le merece el mundillo de la literatura?

          Pues veo que hay: mucho talento, demasiados autores, infinita mediocridad, escasísimo dinero y lectores muy desorientados. Trato de relacionarme lo menos posible con el mundillo literario aunque tengo fama de lo contrario. Tragar con el mundillo literario es el pago que hay que realizar para que tus novelas lleguen a las librerías.

9)    La línea narrativa y argumental de la novela es compleja y muy exigente, ¿llegó a perder el norte en algún momento durante el proceso de creación de la misma?

          No, pero tuve miedo de hacer un texto intrascendente, porque es el peligro de la sátira. Por fortuna, el tramo final de la novela me dio la posibilidad de volver a la seriedad, de convertir ese mundo loco y absurdo en algo amenazante y terrorífico para los personajes.

10) ¿A quién le debe Juan Soto Ivars su concepción de la literatura, de qué influencias literarias se siente deudor?

          Cada novela mía es muy distinta, así que cada una tiene sus propios referentes. En el caso de Ajedrez para un detective novato, le debo mi éxito, o mi fracaso, a Jardiel Poncela, Valle Inclán, Cervantes y Francisco Umbral.

11) ¿Cuáles son sus proyectos más inmediatos, en qué anda trabajando ahora?

          Mi actividad como columnista me mantiene activas las células de escritor, y entre eso y varios trabajos más cuento los días para que la próxima novela me haga dejar todo lo demás. Empecé una. Estoy en esa parte de la escritura en la que tienes que demostrarte que vale la pena dedicar todos tus esfuerzos a escribirla.

12) ¿Cómo convencería a un lector desconocido para que se acerque a conocer las andanzas de este detective novato?


          Le diría que lea los primeros capítulos, que se pueden leer gratis, y que si tiene ganas de más corra a una librería como alma que lleva el diablo.




domingo, 16 de marzo de 2014

viernes, 14 de marzo de 2014

IV SEMANA LITERARIA IES MEDITERRÁNEO - VEGA CEREZO

ENCUENTRO CON VEGA CEREZO

“No puedo pasar un solo día sin leer un poema, o sin oler la poesía”

A una semana de la llegada de la primavera, Vega Cerezo la hizo entrar antes de tiempo en nuestro centro. El profesor Jesús Villalobos le dio la mejor de las bienvenidas con una presentación de su obra que era en sí misma poesía, como si le hubiera robado la luz a la estación que se avecina para regalársela a la autora murciana, y en la que abordó unos cuantos temas presentes en los poemas de Yo soy un país. Además, contó con la colaboración de los alumnos Pablo Simón al piano, y Paco Fernández y José Ángel Pérez recitando.

La combinación de la música y la palabra se adueñó de la mañana, y nos recordó hasta dónde pueden llegar a emocionar los versos cuando son bien leídos, bien acompañados y están bien sentidos. Poemas como La ciudad de las casas azules, Isla Corazón, o Noche de bodas en Ciudad Fragilidad desataron una intensa emoción en la propia Vega, emoción que fue a más cuando José Ángel Pérez la sorprendió con una versión cantada de su poema Cruzando el paraíso.

Sin dejar de agradecer tales regalos, nos habló de la génesis de su obra, y de cómo la lectura de Mario Benedetti la encaminó hacia la poesía, porque se reconocía en los poemas del autor uruguayo, y tuvo la certeza de que aquellos versos hablaban de ella, de cuestiones tan cercanas que le llevaron a compartir el mismo camino creativo de la literatura. Igualmente, coincidía con el poeta Billy Collins al señalar que la poesía es una coordenada vital, y que consiste en individualizar y percibir el mundo de una manera peculiar, diferente a la percepción que tenemos de él el resto de los días. Y es que todos estamos mucho más cerca de la poesía de lo que creemos.
 
El hilo conductor de Yo soy un país demuestra, además, la veracidad de esa teoría de la percepción especial de la realidad, porque para Vega todos somos luces y ocupamos una determinada casa, un cuerpo que no podemos cambiar. Y como todos somos luz, a medida que vivimos nuestra casa se deteriora, irá caminando hacia la ruina, pero la luz entretanto se irá haciendo mucho más intensa. Alimentando dicha luz, encontramos en sus versos amor, desamor, creación poética, y el temor, más que a la muerte, a no poder encontrase, allá donde terminemos, con aquellos a quienes se quiere.


Tanto los alumnos como los profesores presentes le lanzaron unas cuantas preguntas acerca de quiénes inspiran sus versos, y ella nos leyó varios poemas a través de los cuales pudimos conocer a Juan, Rocío e Iván, pero también la evolución que experimentó, tras retirarse a vivir junto al mar (de ahí su admiración por el azul de los paisajes naturales en los que encontrar la paz) y regresar de nuevo a la ciudad. En definitiva, nos habló con sus versos de todos aquellos que la reinventan cada día, estando a su alrededor, y que la enriquecen y le otorgan ese aura primaveral que destila.






jueves, 13 de marzo de 2014

IV SEMANA LITERARIA IES MEDITERRÁNEO - JOSÉ LUIS ALONSO DE SANTOS

ENCUENTRO CON JOSÉ LUIS ALONSO DE SANTOS

“En la vida hay quien te enseña a triunfar y quien te enseña a fracasar”

          Cuando un autor es capaz de regalar a un auditorio un sinfín de reflexiones, no solo acertadísimas y útiles, sino cargadas de una generosa sabiduría, se establece entre él y quienes le escuchan una especie de corriente capaz de perdurar en el recuerdo para siempre. Eso fue lo que ocurrió durante la visita del dramaturgo José Luis Alonso de Santos, porque no sólo llegó al centro para hablar a los alumnos de 2º de ESO de su obra ¡¡Es la guerra!!, sino que les regaló dos horas de cariño, consejos y una actitud ante la vida de quien sólo puede amarla por encima de todas las cosas.

Con la ayuda de la profesora Leticia Jiménez y sus alumnos Alberto Nogueira y Cristian Celdrán, además de la irrupción sorpresiva de dos militares dispuestos a dar el golpe, soberbiamente interpretados por José Miguel González y Peter Tzenov, conocimos la gran trayectoria de uno de los más grandes autores de la escena española actual, y nos dejamos mecer por sus palabras.

Porque se lanzó a hablarnos de su escritura, y del triángulo que debe sustentar cualquier obra literaria, un triángulo formado por las emociones, que suelen estar provocadas por algún conflicto o problema y que dan paso a la palabra, porque el ser humano siente desde siempre la necesidad de transmitirle a otro esa emoción y ese problema. Un triángulo, por tanto, que es la base de la comunicación, y que regaló a los estudiantes para que sean conscientes de que todo se puede aprender en la vida, y de que es saludable y necesario dudar de todo y rebatir aquello con lo que no se esté de acuerdo.

 
Confesó que la literatura es la mezcla de la imaginación, la redacción y la filosofía, y esos son los tres pasos que debe seguir cualquiera que decida escribir, sin olvidar la pregunta más importante: “¿Y si…?”, que es la llave de la imaginación y la que pone en marcha cualquier proyecto creativo. Todo ello teniendo siempre presente que existe un libro en el que están todos los secretos y todas las respuestas que podamos necesitar, y que no es otro que El Quijote.

Pero como no vivimos sólo de literatura, también abordó otro tema mayúsculo, nada menos que el amor, y, tras tomar como referencia a los amantes jóvenes más universales, Romeo y Julieta, tuvo que responder a un buen número de preguntas, y les hizo ver a los alumnos que el amor es difícil, igual que la vida, pero esa dificultad es la que le hace tan valioso, y que conseguir el amor es la mayor batalla que debemos librar, y para ganarla hay que arrastrar una maleta, pero siempre llena de cosas que ofrecer, sin esperar que sea el otro el único que la llene.


Y se fue, dejándonos un aura inolvidable de complicidad.






miércoles, 12 de marzo de 2014

IV SEMANA LITERARIA IES MEDITERRÁNEO - FERNANDO LALANA

ENCUENTRO CON FERNANDO LALANA

“Hay que procurar enamorarse de una persona que se ría de las mismas cosas que uno mismo”

Desde Zaragoza, y con una simpatía desbordante (o una considerable “somarda”, como diría un buen aragonés), Fernando Lalana nos hizo cruzar el ecuador de la Semana Literaria. De la mano de la profesora Maite Ansó, ayudada por un grupo de alumnos de 3º de ESO, se desglosó gran parte de la carrera de uno de los autores más prolíficos y reconocidos en el ámbito de la narrativa juvenil española.

Tras muchos años sin visitar Cartagena, confesó que su recuerdo de la ciudad es muy peculiar, puesto que en ella batió el récord de encuentros con jóvenes lectores en un solo día, nada menos que nueve. Esta vez con más calma, se mostró deseoso de escuchar las impresiones de los alumnos, puesto que la novela 13 perros ha sido casi la última que ha visto la luz, y aún estaban por llegar las primeras valoraciones de la misma, así que esperaba que con actos como éste, la obra pueda ir alcanzando la dimensión y el lugar del que ya disfrutan otros muchos títulos suyos.


Y como elemento vertebrador del encuentro, habló también del humor como uno de los rasgos más importantes de su concepción de la literatura, porque le ayuda a mejorar las tramas que ofrece al lector. Y ese humor se lo debe también a su pasión lectora, y a autores como Miguel Mihura o Enrique Jardiel Poncela, que le enseñaron su importancia, no sólo de cara a la literatura, sino también como un modo de encarar la vida.

 A partir de ahí, se sucedieron las preguntas, y gracias a ellas supimos que es un autor muy productivo, que a veces se sirve de algún personaje secundario para retorcerse el colmillo y dar rienda suelta a la crítica más afilada, o que en alguna ocasión (emulando a García Márquez) ha recorrido el cementerio de Zaragoza paseando mientras buscaba entre las lápidas el  nombre más adecuado que cuadrase con el carácter de algún personaje. También rindió homenaje a sus lecturas juveniles, en un tiempo en el que no existían como género propio, y reconoció sus deudas con Julio Verne o Emilio Salgari, y con clásicos como Guerra y paz, o Moby Dick, e incluso la saga de Sherlock Holmes.

Para finalizar, el profesor Salvador Martínez ofreció a los alumnos otra vía para acercarse a la obra de Fernando Lalana, en este caso a través del cine, gracias a la adaptación que se realizó de una de sus mejores novelas: Morirás en Chafarinas, demostrando que el vínculo entre cine y literatura es algo que se mantiene permanentemente vivo.






martes, 11 de marzo de 2014

IV SEMANA LITERARIA IES MEDITERRÁNEO - MIGUEL ÁNGEL CASAÚ

ENCUENTRO CON MIGUEL ÁNGEL CASAÚ

“Escribo por la misma razón que leo: para intentar comprender al hombre y al mundo en que vivimos”

La particular visión del mundo del cartagenero Miguel Ángel Casaú presidió una segunda sesión que contó con la presencia de un grupo de alumnos del IES Santa Lucía, y que se inició con un emotivo minuto de silencio como homenaje a las víctimas de los atentados del 11-M, del que se cumplía el décimo aniversario. El autor se felicitó por participar en este homenaje a la literatura, al tiempo que sugería a los alumnos de Bachillerato que se dejasen inocular por el germen literario, debido a la brevedad de la existencia, porque la lectura les permitirá vivir otras muchas vidas, e incluso desarrollar más su capacidad mental.

Su intención, al escribir, es la de intentar comprenderse a sí mismo, y también al mundo que nos rodea, aunque reconoció que, conforme pasa el tiempo, cada vez comprende menos a ambos, pero a cambio ha sido capaz de ampliar su campo de visión, para así poder luchar contra el engaño, que parece ser el primer mandamiento de nuestra sociedad actual.

Se confiesa autor de distopías, un género narrativo que presenta sociedades alternativas y dominadas por el mal, y que él utiliza como marco para ejercer su crítica hacia la sociedad actual, por eso le gustan tanto grandes novelas como Un mundo feliz, 1984 o Farenheit 451, y siente debilidad por Los viajes de Gulliver, la obra que sitúa a Jonathan Swift posiblemente como el precursor del género.

El primer bosquejo de su novela Felicity se lo proporcionó una pintada que le hizo preguntarse cómo deseamos que nos vean los demás, y le entregó la certeza de que la felicidad absoluta no existe, porque el ser humano no es perfecto, a pesar de los intentos constantes que hace la publicidad para que sigamos los cánones que se nos imponen.

Con esta novela pretende mostrar la necesidad de dudar de todo lo que se nos cuenta, para provocar así nuestra reflexión sobre el horror que es capaz de generar el ser humano, y la manipulación a la que muchas veces nos vemos sometidos. La duda hará pensar al lector, pero pensará mejor si antes se le ha provocado, de ahí que a veces utilice un lenguaje hasta soez, para así despertar nuestra atención, y que todos podamos encontrar nuestro camino en este periodo tan efímero que es la vida.



Pero la escritura para él es algo más complejo, algo con lo que pretende legarle al lector algunas impresiones, para que se conciencie de su propia debilidad, o del papel que desempeña el azar a la hora de elegir el lugar en el que permitirnos nacer. Al mismo tiempo, quiso llamar a la rebeldía reflexiva, para combatir aquellas formas de actuar que resulten alienantes para el ser humano, una criatura que debe hacer valer sus dos mejores armas: el saber y la cultura. Dos armas valiosísimas que nos regaló en una mañana en la que literatura y filosofía estuvieron más unidas que nunca.

lunes, 10 de marzo de 2014

IV SEMANA LITERARIA IES MEDITERRÁNEO - MARISA LÓPEZ SORIA

ENCUENTRO CON MARISA LÓPEZ SORIA

“El diccionario es mi libro favorito, porque en él están dormidas todas las historias”

Marisa López Soria ha inaugurado la IV Semana Literaria del IES Mediterráneo. Esta maestra convertida en escritora manifestó su satisfacción por venir a Cartagena, además de por el placer de asistir a una semana de la que lleva mucho tiempo oyendo hablar, porque tiene una enorme vinculación emotiva con nuestra ciudad, sobre todo debido a los recuerdos de una infancia en la que, gracias a otra maestra, Isabelita Ureña, se convertiría en una lectora vocacional. Se confesó escritora tardía pero lectora desde que tiene memoria, de hecho, en su etapa colegial, el premio que recibía por terminar su trabajo era trasladarse a otra sala en la que disfrutaba leyendo.


Educada en un ambiente literario (su madre fue la escritora Josefina Soria), Marisa no se planteó dedicarse a la literatura, porque disfrutaba tanto leyendo que no sentía esa necesidad de escribir. Aunque cuando decidió hacerlo, fueron la lectura, el amor por las palabras y la posibilidad de empatizar con los demás los tres motivos que la empujaron a ello, y confiesa que hoy siguen siendo las tres razones fundamentales que la sustentan como escritora.

Animó a los alumnos de 1º de ESO a preguntar y preguntar sin guardarse nada dentro, y defendió la literatura infantil y juvenil hecha con el máximo respeto hacia los jóvenes, y aunque le sigue pareciendo muy difícil escribir para ellos, precisamente lo hace para vencer esa dificultad, sin olvidar el hecho de que su experiencia como maestra le ayuda muchísimo a la hora de perfilar sus argumentos y personajes, tal y como le ocurrió con Un piercing en el corazón, una novela en la que, además de indagar en el mundo amoroso de los adolescentes, muestra también su interés por el universo, y por la pequeñez del ser humano.

Esa experiencia docente la compartió también con un grupo de alumnos del Grado de Educación Primaria, del centro ISEN de Cartagena, que acudieron invitados a departir con la autora albaceteña (o murciana, o cartagenera, o de todas partes, como ella misma reconoce), y que asistieron gracias al interés de la profesora Lorena Collados, antigua alumna de nuestro centro.

Como colofón, y antes de enfrentarse a las múltiples preguntas que le lanzaron los alumnos, reconoció que el diccionario es su libro favorito, porque en él duermen todas las historias posibles, y nos deleitó con la lectura del cuento Un hombre de palabra, en el que la importancia del lenguaje se combina con el valor de la palabra dada y las promesas. Y no quiso ponerle fin al encuentro, para mantener una costumbre que tenía de niña: la de cerrar los libros antes llegar al final de los mismos, porque lo que más le gustaba era imaginar su propio final, poniendo así su granito de arena en la lectura.


Nosotros tampoco le hemos puesto punto final, porque estamos seguros de que se ha convertido ya en un alma más del IES Mediterráneo, y de que volverá antes de que nos demos cuenta.

sábado, 8 de marzo de 2014

IV SEMANA LITERARIA IES MEDITERRÁNEO




LEGADO EN LOS HUESOS - DOLORES REDONDO

El pasado no muere

          Esta segunda entrega de la Trilogía del Baztán ha irrumpido en el mercado editorial casi con más fuerza que su antecesora. Por fortuna, el lector no ha tenido que esperar demasiado tiempo para volver a disfrutar de la inspectora Amaia Salazar, a la que siguen persiguiendo demasiadas sombras procedentes tanto de su infancia como de los antiguos rencores que siempre han pendido sobre ella. Eso sí, Dolores Redondo ha dado un par de pasos más allá, porque la intensidad de los crímenes, y casi podríamos decir que también el salvajismo, han emprendido un peligroso ‘crescendo’. A la figura de aquel basajaun, protector de los bosques, la sustituye ahora el tarttalo, una criatura despótica y caníbal que deja los huesos de sus víctimas a la entrada de su cueva, para aviso y pasmo de caminantes, en esas tierras umbrías donde por encima de la niebla sigue flotando la estela de la diosa Mari.
 
          Esa naturaleza enigmática, que ya nos subyugó en la entrega anterior, se ve sazonada con las maquinaciones de un terrorífico manipulador, precisamente el tipo de asesino más temido en los últimos tiempos en Estados Unidos, la cuna del crimen en serie, aquél que no mata pero induce a otros, de mente mucho más débil, a cometer los asesinatos. La autora donostiarra se ha destapado como una maestra a la hora de dirigir un circo narrativo de varias pistas, en el que los maltratadores pasan de ser asesinos a emisarios que martirizarán la conciencia de la inspectora. Por no hablar de la importante presencia de la mitología vasca, y de algunas costumbres que pondrán el vello de punta a los espíritus curtidos en mil batallas o habituados a las tramas criminales más virulentas.

          Pero no todo es pánico y horror, Amaia da a luz a Ibai, su primer hijo, trata de no salpicar mucho al marido escultor con las cuitas de su trabajo, y hasta crece como jefa lidiando con el díscolo Montes y con Markina, un juez muy peculiar que romperá entre los lectores muchos tópicos de su oficio. Todo se va amasando como uno de esos juegos en los que no pueden retirarse los tablones entrelazados para que no se derrumbe todo el armazón. Dolores Redondo sabe, cada vez mejor, cómo controlar los resortes de la narrativa negra para que el lector no se separe de ella en ninguna página, ya sea dándole sangre y sombras, o relaciones humanas. Y manteniendo la expectación de cara a la última parte de la trilogía.

Legado en los huesos. Dolores Redondo.
Destino. Barcelona 2013. 556 páginas. 18’50 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 8/3/2014)

domingo, 2 de marzo de 2014

ALMA - JAVIER MORENO

          Una catarata de imágenes, un alud de reflexiones, un hombre encerrado que se busca a sí mismo, una modelo a la que la cámara ha empezado a repudiar por falta de fotogenia, un empeño brutal por transgredir los cánones y los géneros, una fluidez mental que a ratos roza lo laberíntico y a ratos se adentra en la brillantez. Eso es Javier Moreno y eso ha puesto en esta obra para rascar las conciencias de los lectores, y para que nadie pueda quedarse impasible después de haber compartido sus páginas.

Alma. Javier Moreno.
Lengua de Trapo. Madrid 2011. 140 páginas. 16 euros.
(LA VERDAD, "ABABOL", 1/3/2014)